Textos destacados

Tesoros del Conocimiento

«El artista es un ser intermediario que recoge los efluvios celestes y es capaz de verterlos al plano de la acción, los materializa. Por lo que este personaje intermediario tiene una función de gran importancia en el concierto de la creación universal. De hecho, el demiurgo o dios creador es un artesano capaz de dar forma al Verbo o Logos divino. La expresión hombre de genio significa en verdad el hombre del genio, o sea aquél capaz de reverberar a su medida y en su plano los efluvios del Verbo creador que se expresa mediante la música de las esferas, la poiesis, la arquitectura, la escultura y las ciencias de los ciclos y ritmos en general.
   El artista puntualiza siempre esta creación inacabada en la que vivimos y una y otra vez la lleva a cabo, por lo que su figura, si no imprescindible, es necesaria para el resto de sus congéneres.»

Federico González Frías en "Diccionario de símbolos y temas misteriosos"

«Vuela sin franquear distancia; se acerca y, con todo, no ha recorrido lugar alguno. Sabe que todos los colores derivan de Simurg, pero él mismo no tiene color. Su nido está en Oriente, pero su lugar en Occidente no queda vacante. Todos se preocupan por él pero a él nadie le preocupa. Todos están llenos de él, pero él está vacío de todo. Todo conocimiento deriva de su hechizo. Los instrumentos de música maravillosos, como el órgano y otros, han sido producidos por su eco y sus resonancias. Mientras no hayas visto a Salomón cierta noche —¿cómo conocerías el lenguaje de los pájaros? El alimento de Simurg es el fuego. Aquel que anuda una pluma de sus alas a su costado derecho pasará a través del fuego.»

Sohravardi en "El lenguaje de los pájaros"

«El Tesoro o Arquetipo realiza su descenso hacia el mundo sensible, imprimiendo un vestigio en cada uno de los universos que atraviesa. Estos vestigios producen resonancias en cada uno de los universos. Todas estas resonancias coexisten al unísono componiendo una música del cosmos. Utilizamos aquí esta analogía con la música siguiendo el ejemplo de Corbin, que plantea la similitud de este modo de actuar del Arquetipo y el vestigio con las octavas del órgano. Cada octava del órgano produce una resonancia en las restantes octavas. Se trataría de una especie de continuum vertical en el que todos los planos vibran al mismo tiempo, un mismo acorde en distintos tonos. Cualquier modificación que se introduzca en uno de los universos, tiene una resonancia inmediata en los restantes universos.
   De esta manera el Tesoro, continuamente deja huellas en las diferentes esferas del universo. Estas huellas son los colores. Los colores actúan como receptáculos de la luz. Las distintas manifestaciones de los colores en cada una de las esferas son resultado de las resonancias de estos Arquetipos.
   Según Kermani, el color no es únicamente el resultado de las condiciones de este mundo, sino que refleja lo que ontológicamente ese color es ya en otros mundos. Es decir, el color es una resonancia, un vestigio de un Arquetipo, un signo, una pista que revela su ascendencia.»

Ana Crespo en "Color y sufismo"

«Es evidente que, según se tome como símbolo tal o cual flor, el sentido ha de variar, al menos en sus modalidades secundarias, y también que, como ocurre generalmente en el simbolismo, cada flor puede tener en sí pluralidad de significaciones, vinculadas mutuamente por ciertas correspondencias.
   Uno de sus sentidos claves es el que se refiere al principio femenino y pasivo de la manifestación, es decir a Prakrti, la sustancia universal. La flor equivale a otros muchos símbolos, entre los cuales uno de los más importantes es la copa. Como ella, la flor evoca por su forma misma la idea de receptáculo, como lo es Prakrti para los influjos emanados de Purusha, y como se habla corrientemente del cáliz de una flor. Por otra parte, la apertura de la flor representa a la vez el desarrollo de la manifestación, considerada como producción de Prakrti. Este doble sentido es muy patente en el caso del loto, la flor simbólica por excelencia en Oriente, con su característica especial de abrirse en la superficie de las aguas. Esta flor, como hemos explicado en otro lugar, representa siempre el ámbito de determinado estado de manifestación, o la superficie de reflexión del rayo celeste que expresa el influjo de Purusha sobre ese ámbito para realizar las posibilidades contenidas potencialmente en él, envueltas en la indiferenciación primordial de Prakrti

René Guénon en "Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada"

«Para Kant, la imaginación era una función activa, más que la facultad pasiva que había sido para Locke y Hume. Constituía el mundo tal como se nos aparece a nosotros. Pero para románticos como Schelling y Coleridge, era una función creadora que constituye el mundo como realmente es.
   Lo fundamental en esta función es la manera en que la imaginación nos permite ver lo universal en lo particular, ver las cosas como símbolos que tienen el poder tanto de encarnar perfectamente una idea, sentimiento o intuición, como también de apuntar a algún sentido más allá de sí mismos. Un símbolo es una expresión par excellence de la doble visión de Blake. Cualquier cosa se puede convertir en un símbolo en el momento en que el terreno está lo bastante preparado por la imaginación para que súbitamente se abra como una ventana a otro mundo infinito, al tiempo que permanece en éste. Es un punto de quietud donde lo finito y lo infinito, lo consciente y lo inconsciente, se reúnen. Lo particular y concreto deja transparentar el arquetipo universal, y el arquetipo se encarna en lo particular.»

Patrick Harpur en "El fuego secreto de los filósofos"

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