Textos destacados
Tesoros del Conocimiento

«A pesar de la oposición teórica entre el monoteísmo y el dualismo, el monoteísmo de Occidente se convirtió en monoteísmo ético, y el mal es profundamente problemático en un universo gobernado por un solo Dios que es benefactor y omnipresente. Por lo tanto, si se debe creer que el mal es o una ilusión o un recurso de la Divinidad, no existe ninguna motivación para el esfuerzo intenso contra él que exigen las moralidades judeocristianas. En un universo de monoteísmo ético, el mal se debe considerar una rebelión eficaz y sumamente peligrosa de la criatura contra el Creador. Pero la energía con la que dicha rebelión es odiada y combatida por aquellos que están del lado de la luz puede, por sí sola, dotar al rebelde de un poder divino. Uno debe ser convertido en dios para estar condenado eternamente. Y siempre existe el peligro concurrente de que, en tal batalla, Dios mismo se pueda convertir en el Diablo. Ésta, pues, es la paradoja: que cuanto mayor sea nuestro idealismo ético, más oscura será la sombra que proyectemos, y que el monoteísmo ético se convirtió, en actitud si no en teoría, en el dualismo más asombroso del mundo.»
Alan Watts en "Las dos manos de Dios"


«La Filosofía Perenne nos enseña que todo lo que se manifiesta (incluida naturalmente la propia creación tomada en su conjunto) está ya virtualmente contenido en su principio metafísico, esto es, que coexiste simultáneamente con él, y es sólo mediante el desarrollo del proceso cíclico cuando las cosas y los seres aparecen, como dijimos más arriba, secuenciados en el tiempo y el espacio, manifestando así todas sus posibilidades existenciales, si bien el vínculo con ese principio perdura siempre, como no puede ser de otro modo, pues de lo contrario no existirían. Con los acontecimientos históricos ocurre exactamente lo mismo: de alguna manera estos no están aislados de su origen o causa primera, si bien en ellos muchas veces hay un componente de azar inevitable, pues en vez de unos hechos determinados pudieron haber ocurrido otros.
Sin embargo, lo importante es advertir que todo concurre a la realización del plan de la Providencia ejecutado por el Destino, y los hechos concretos, ya sean estos o aquellos, finalmente colaboran, de una u otra manera, en dicha realización.»
Francisco Ariza en "El simbolismo de la historia"


«El Tantra y el Yoga son básicamente distintos. Te llevan a la misma meta, pero los caminos no son solamente distintos sino contrarios. Esto debe entenderse muy claramente.
El proceso del Yoga también es metódico; es una técnica, no una filosofía. Al igual que el Tantra, el Yoga también depende de la acción, del método, de la técnica. La acción te conduce al Yoga, pero el proceso es diferente: en el Yoga tienes que luchar, es el camino del guerrero; en el camino del Tantra no hay que luchar sino, por el contrario, hay que ser indulgente, pero con consciencia. El Yoga es una supresión con consciencia; el Tantra es indulgencia con consciencia.
El Tantra dice que seas lo que seas, lo Supremo no se opone a ello. Es un crecimiento; puedes crecer y ser lo Supremo. No hay oposición entre tú y la realidad; tú eres parte de ella. Por eso, la lucha, el conflicto, el oponerse a la naturaleza, no es necesario; debes aprovecharlo, utilizar lo que quiera que seas para ir más allá.»
Osho en "Tantra: Espiritualidad y sexo"


«La psicología, con sus objetivos terapéuticos, reduce en exceso la experiencia. Su misión es aliviar nuestro sufrimiento. No está filosófica ni teológicamente sintonizada para ayudarnos a hallar el significado de la oscuridad. Por tanto, no basta.
La religión evita también con frecuencia la oscuridad ocultándose detrás de sermones y falsas garantías. Nada es más inútil que una absurda piedad religiosa frente a una oscuridad brutal que amenaza con aniquilar a quien la padece. La religión tiende a sentimentalizar la luz y demonizar la oscuridad. Si uno recurre a la espiritualidad y sólo halla una actitud positiva y beneficiosa, está utilizando su espiritualidad para evitar la belleza oscura de la vida. La religión puede convertirse fácilmente en un sistema defensivo para evitar enfrentarse a la vida. Este no es, por supuesto, el verdadero propósito de la religión, y las tradiciones religiosas del mundo, rebosantes de una sabiduría maravillosamente expresada, constituyen la mejor guía en la oscuridad. Existe la auténtica religión, y existe el caparazón vacío de la religión. Conviene que usted aprenda a distinguir la diferencia. Su vida está en juego.»
Thomas Moore en "Las noches oscuras del alma"


«Imaginemos el anima mundi no por encima del mundo, como si lo rodease cual divina y remota emanación del espíritu —un mundo de poderes, arquetipos y principios que trascienden las cosas—, ni tampoco instalada en el mundo, como unificador principio vital panpsíquico. Imaginemos más bien el anima mundi como esa chispa, esa imagen creadora que se presenta en su forma visible a través de todas las cosas. El anima mundi indica entonces las posibilidades animadas que presenta cada suceso tal como es, su presentación sensible como un rostro que revela su imagen interior; en suma, su disponibilidad para la imaginación, su presencia como realidad psíquica. No sólo animales y plantas dotados de alma —como en la visión romántica—, sino el alma dada con cada cosa, las cosas de la naturaleza dadas por Dios, y las cosas de la calle hechas por el hombre.»
James Hillman en "El pensamiento del corazón"

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