Textos destacados

Tesoro del Conocimiento

«Para el tántrico lo transcendente y lo inmanente están unidos como Shiva y Shakti, como el fuego y su poder de quemar. El mundo fenoménico es la manifestación del Absoluto a través de su energía, es fruto y expresión de su poder, un poder que, debido a su polaridad esencial, lo mismo esclaviza que libera. Por ello, el tantrismo, al unificar la realidad bajo el único principio neutro de la energía, entiende el ascetismo y la renuncia de un modo sui generis, cuando no lo rechaza abiertamente. En este sentido, tal vez uno de los rasgos más divulgados sea su peculiar concepción de un tipo de placer (bhoga) que no va unido al deseo limitado sino que es fruto del distanciamiento del individuo. El tantrismo reconcilia placer y ascetismo (bhoga y yoga), e intenta superar la oposición que atraviesa toda la religiosidad india entre el cabeza de familia (grihastha) y el asceta renunciante (moksha). Desde las premisas tántricas, el deseo no es necesariamente una fuente de dolor que hay que evitar a toda costa a través de la ascesis y la renuncia. Para el tántrico el deseo es concentración de una energía que es en sí misma neutra; por lo tanto, si es correctamente manipulada, si se orienta o polariza adecuadamente, puede servir a efectos liberadores. En ese caso, por así decirlo, lo que podría ser un veneno, se convierte en un remedio.»

Rosa Fernández Gómez en "El Shivaísmo: una estética metafísica"