Textos destacados
Tesoro del Conocimiento

«La alternativa es bastante clara: o bien la vida humana no es más que una pasión inútil (Sartre) o bien comprende algún sentido que le insufla esperanza y que la metafísica se esfuerza por pensar. Ese sentido será inmanente o trascendente: aquellos que renuncien a toda trascendencia deberán contentarse con un sentido inherente a la vida terrenal, que puede residir en algún pensamiento o causa edificantes (la justicia o la acción humanitaria) o en el goce hedonista del tiempo presente. Aquí la cuestión de la felicidad depende todavía de la concepción que uno se haga del supremo Bien, por lo tanto, de la metafísica. La mejor metafísica, aquella que se toma en serio la inteligencia de las cosas, es la que presiente que la inmanencia permite adivinar alguna trascendencia y que la trascendencia no lo es si no involucra la inmanencia. Es en este punto donde la metafísica se percata de su fundación hermenéutica: ella interpreta el mundo a la luz de la trascendencia que reluce en él y se muestra atenta a todas sus epifanías en el comportamiento de los hombres y el gobierno de las cosas.»
Jean Grondin en "Del sentido de las cosas"

