Textos destacados
Tesoro del Conocimiento

«El sentido de un suceso sincronístico no es sin embargo idéntico al saber absoluto, pues a él se agrega una comprensión puntual y temporalizada hecha por un individuo consciente en un determinado momento de su vida. Dicha comprensión, que coincide con el acto de creación constituido por los fenómenos sincronísticos, es un hecho psíquico, una vivencia que a menudo tiene un efecto curativo, o bien, por el contrario, destructor. Cuando es portador de curación hasta el mayor de los sufrimientos se hace soportable si podemos entrever en él su sentido. El sentido nos relaciona con lo numinoso —el sentido del todo—, con el Tao, y nos coloca, por así decirlo, en nuestro justo lugar dentro del todo. Nos da el sentimiento de que un hecho tal como es, justo, nos procura una reconciliación con la vida y con la muerte, con la alegría y el sufrimiento, con el conflicto y con la paz. No se trata de un nirvana, de un más allá espiritual, es antes bien una aceptación completa de lo que es. Para Jung la individuación y la comprensión de sentido de la vida son idénticos; individuación quiere decir encontrar uno su propio sentido, que no es otra cosa que su conexión con el sentido universal. Nada tiene que ver esto con lo que se designa hoy con los términos de información, de suprainteligencia cósmica o de universal mind porque el sentimiento, la emoción, el todo de la persona están incluidos en ese sentido. Esta conexión repentina e iluminadora que se nos da en el encuentro con un suceso sincronístico representa, como lo describió muy bien Jung, una unificación momentánea de dos estados psíquicos: el estado normal de nuestra conciencia, que se mueve en el pensamiento discursivo y en un proceso de percepción continua el cual crea nuestra idea del mundo llamado material y exterior, y el estado de una capa profunda donde se sitúa el sentido del todo en la esfera del saber absoluto.»
Marie-Louise von Franz en "La sincronicidad. ¿Existe un orden a-causal?"

