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Tesoro del Conocimiento

«La concepción taoísta del mundo considera que cada cosa-acontecimiento es lo que es sólo en relación con las demás. La tierra y las más minúsculas partículas que habitan en ella están, inevitablemente, en consonancia con el sol, la luna y las estrellas. Ellas los necesitan en la misma medida en que necesitan y se componen de sus propios elementos. Recíprocamente, el sol no iluminaría si no hubiera ojos, ni el universo existiría si no hubiera conciencia, y viceversa. Éste es el principio de surgimiento mútuo, que está explicado en el segundo capítulo del Tao Te Ching.
El principio sostiene que si se deja que todas las cosas sigan su camino, la armonía del universo quedará establecida, ya que cada proceso del mundo puede realizarse sólo en relación con todos los otros. La analogía política la encontramos en el anarquismo de Kropotkin, teoría que postula que si se deja a las personas hacer lo que les place, seguir su naturaleza y descubrir lo que realmente les satisface, un orden social emergerá por sí mismo. La individualidad es inseparable de la comunidad. En otras palabras, el orden de la naturaleza no es un orden forzado; no es el resultado de leyes y preceptos que los seres humanos se vean obligados a seguir al sentirse presionados por la violencia externa; ya que en la concepción taoísta no existe realmente un mundo obstinadamente externo. Mi interior surge y se corresponde con lo que es exterior a mí, y, aunque ambos difieran, no pueden verse disociados.»
Alan Watts en "El camino del Tao"

