Textos destacados

Tesoro del Conocimiento

«El primer paso desde la ignorancia al Conocimiento es el restablecimiento de las relaciones verdaderas entre todas las cosas: es la realización del conocimiento relativo o del discernimiento. Estas relaciones son en sí las esencias inmutables, los Arquetipos eternos, en cuanto manifiestan su Unidad ontológica en el aspecto de la complementariedad de las correspondencias universales; éstas se expresan por el encadenamiento causal de las posibilidades distintas, el cual lo vincula todo con el Uno. A la luz de este conocimiento de las relaciones, un dato explica otro, es su causa o su efecto, de tal suerte que, en definitiva, cada cosa revela todas las cosas, hasta los aspectos infinitos e indistintos de la Causa primera y única, cuyos símbolos ellas son.
   Pero este conocimiento relativo, aunque atribuye a cada posibilidad la cualidad que le es propia y enlaza esta cualidad con sus causas y sus efectos, sigue siendo ignorancia con respecto a lo único Verdadero, pues admite relatividad o causalidad allí donde en realidad no hay más que el Uno sin segundo. Hay, pues, que subir más arriba en la escala del conocimiento para hallar la Verdad pura; y aspirando a ello, se pasará por el intermedio entre el conocimiento distinto o relativo y el Conocimiento indistinto y absoluto, es decir, por el tawhid, el conocimiento unitivo. En este conocimiento se superarán los aspectos limitativos y antinómicos de las cosas, por la verdad mediadora de la Unidad en lo múltiple y de lo múltiple en el Uno. Se buscará al Uno en lo múltiple por la concentración espiritual sobre Su Presencia real en nosotros mismos y en todas las cosas, y se contemplará lo múltiple en el Uno por transposición espiritual de las formas externas e internas a su plano prototípico u ontológico, en el que no son otras que Cualidades infinitas y no-diferenciadas de Dios, esencias puras e inmutables que se identifican eternamente con la Esencia Única.»

Leo Schaya en "La doctrina sufí de la unidad"